Calculadora de fuerza de plegado
¿Cuántas toneladas necesita ese plegado? Introduce el espesor de la chapa, la longitud de plegado y la abertura de la matriz — la fuerza de plegadora necesaria se deduce de la resistencia a la tracción del material.
Cómo se calcula la fuerza de plegado
Para el plegado en aire, la regla práctica estándar es F (kN/m) = (K × Rm × S²) / V — donde K es una constante de geometría de la matriz (1.42 aquí, las fuentes varían entre 1.3–1.6), Rm la resistencia a la tracción del material, S el espesor de la chapa y V la abertura de la matriz. Multiplica por la longitud de plegado para obtener la fuerza total; divide los kN entre 9.81 para las toneladas métricas que muestra cualquier indicador de plegadora. Fíjate en el S²: duplicar el espesor cuadruplica la fuerza — por eso la chapa gruesa necesita máquinas tan pesadas.
¿Qué abertura en V debería elegir?
La regla habitual es V = 8 × espesor (esta calculadora sugiere exactamente eso cuando dejas el campo vacío). Una V más ancha reduce la fuerza necesaria pero produce un radio interior mayor y necesita un ala más grande; una V más estrecha hace lo contrario.
¿Esto también se aplica al plegado por fondeo o al acuñado?
No — esta fórmula es para el plegado en aire, con diferencia el método más habitual. El fondeo necesita aproximadamente 3–5× más fuerza y el acuñado bastante más todavía; para esos usa las tablas de tu proveedor de herramientas.
¿Son estos valores seguros para usar directamente?
Trata el resultado como una estimación con margen: la fuerza real varía según el radio de la matriz, la fricción, el lote de material y la dirección del plegado respecto a la dirección de laminado. Nunca planifiques un plegado al 100% de la capacidad de tu máquina — y ten en cuenta también la fuerza máxima por metro de tu herramienta.
¿Se envían mis datos a algún sitio?
No — esto se ejecuta íntegramente en tu navegador con JavaScript puro. No se sube nada.
Esta calculadora te da un punto de partida: compruébalo siempre con los límites reales de tu máquina y los datos del fabricante de tu herramienta. Empieza con una pasada de prueba suave y ve subiendo poco a poco hasta dar con el punto óptimo: marcha silenciosa, sin vibraciones y sin traqueteo. Sujeta bien la pieza y usa el equipo de protección adecuado — gafas de seguridad, protección auditiva, guantes apropiados para el material y ropa que no pueda engancharse en las partes móviles.
