Cambiar el audio de un video
Suelta un video y un nuevo archivo de audio — el sonido propio del video se descarta, la nueva pista ocupa su lugar, y obtienes un único archivo combinado de vuelta.
Cambiar una banda sonora de forma limpia
Algunos videos quedan arruinados por su propio sonido: el viento golpeando el micrófono, el tráfico detrás de un plano por lo demás precioso, o una demo grabada en una sala ruidosa. Otros videos siempre estaban destinados a llevar un audio distinto — un montaje esperando música, una grabación de pantalla esperando narración. En cualquiera de los dos casos la operación aquí es la misma y total: el video conserva cada fotograma exactamente como se filmó, su sonido original se descarta por completo, y el archivo que elegiste se reproduce en su lugar. Obtienes de vuelta un solo archivo combinado, listo para compartir, con la duración del video decidiéndolo todo.
Conseguir la sincronización correcta
El nuevo audio empieza en el primer fotograma exacto — no hay un mando de desfase — así que cualquier sincronización ocurre antes de cargar el archivo. El truco práctico es recortar primero el silencio del principio de tu audio, y si estás grabando una narración, grábala mientras ves el clip reproducirse para que tu ritmo siga la imagen de forma natural. Recuerda la regla de la duración: un audio más corto que el video deja silencio al final, un audio más largo que el video se corta. Y si el sonido original está bien en general y solo un momento tiene que desaparecer, no necesitas ninguna sustitución en absoluto — /es/video-mute-tool silencia solo ese tramo y deja el resto.
Formatos y recompresión, con honestidad
El intercambio funciona reproduciendo el video una vez completa mientras se graba junto con la nueva pista, así que el renderizado tarda aproximadamente lo que dura el clip y el resultado es una codificación nueva — WebM o MP4 según lo que tu navegador grabe mejor; el botón de descarga te dice cuál obtuviste. Una codificación nueva supone un pequeño coste de calidad, normalmente invisible. El nivel gratuito cubre videos de hasta 1,5 minutos y 60 MB y pone una pequeña marca de agua en el resultado; un pase diario o un desbloqueo elimina ambas cosas. Un hábito que merece la pena mantener: antes de sobrescribir una banda sonora, guarda el original con /es/mp4-to-mp3 — treinta segundos de esfuerzo, y nada se pierde para siempre.
Cómo funciona la sustitución
El video se reproduce una vez, silenciado, mientras el nuevo audio se reproduce junto a él — ambos se graban juntos en un nuevo archivo. El resultado sigue la duración del video: si el nuevo audio es más corto, el resto queda en silencio; si es más largo, el sobrante se recorta.
¿Qué pasa con el audio original?
Se descarta por completo — solo el nuevo archivo de audio acaba en el resultado.
¿Se sube mi video o mi audio a algún sitio?
No — todo, incluido el paso de grabación, ocurre íntegramente en tu navegador. No se sube nada.
