Convertidor de audio
Suelta cualquier sonido que tu navegador pueda reproducir —MP3, WAV, M4A, AAC, FLAC, OGG, Opus, o un video del que quieras la pista de audio— y recupéralo en MP3, WAV o FLAC. De paso, cambia la frecuencia de muestreo y alterna entre mono y estéreo. Todo ocurre en tu propio dispositivo; el archivo nunca se sube.
Cómo funciona
Tu navegador ya sabe leer casi cualquier archivo de sonido que tengas, así que es él quien se encarga de la lectura aquí: no se sube nada y no se instala nada. Escribir el archivo nuevo también ocurre en tu dispositivo: MP3 cuando quieres algo ligero que se reproduzca en cualquier sitio, WAV cuando quieres el audio en bruto sin que se descarte nada, y FLAC cuando quieres esa misma calidad intacta ocupando más o menos la mitad. Convertir un archivo comprimido a WAV o FLAC no devuelve el detalle que ya se perdió: solo evita que se pierda más.
¿Qué archivos puedo usar?
Cualquiera que tu navegador pueda reproducir: MP3, WAV, M4A, AAC, FLAC, OGG, Opus, WebM y archivos de video, de los que se extrae la pista de audio. WMA es la única excepción habitual: ningún navegador puede leerlo, así que nosotros tampoco.
¿Por qué no puedo convertir a M4A o WMA?
Escribir M4A implica incluir un codificador AAC, y eso requiere una licencia de patente de pago: preferimos dejar el formato fuera antes que repercutir ese coste o asumir el riesgo. WMA es el formato propio de Microsoft y no existe ningún codificador libre. Leer ambos sí es posible, porque ahí el trabajo lo hace tu navegador con la licencia que ya tiene.
¿Convertir a WAV o FLAC mejorará mi MP3?
No, y desconfía de cualquier sitio que insinúe lo contrario. Un MP3 ha descartado parte del sonido de forma permanente; un formato sin pérdidas simplemente conserva lo que recibe. Merece la pena cuando quieres seguir editando sin perder más calidad, no para recuperar lo que ya se fue.
¿Qué hacen los ajustes de frecuencia de muestreo y canales?
La frecuencia de muestreo es cuántas veces por segundo se midió el sonido: 44 100 Hz es calidad CD y 16 000 Hz sobra para voz, además de dar un archivo mucho más pequeño. Canales alterna entre uno (mono) y dos (estéreo); pasar una grabación hablada a mono reduce el tamaño casi a la mitad y no te cuesta nada. Conviene saber una cosa: tu navegador decodifica cada archivo a la frecuencia propia de tu dispositivo, normalmente 48 000 Hz, así que "Dejar como está" significa esa frecuencia y no la que llevara el archivo original. Si necesitas una concreta, elígela de la lista.
