CodeQuest — salva la ciudad, aprende a programar
La ciudad de Codeoria ha sido golpeada por el Virus: sus murallas se desmoronan, sus mercados enmudecen, su luz se apaga. Solo tú — Ren, un chico corriente de las afueras — puedes devolverle la vida dominando algo poderoso: código de verdad. Diez niveles de historia, treinta desafíos de programación, C# auténtico — para niños, y para adultos que siempre quisieron intentarlo.
Lo que aprendes de verdad
CodeQuest enseña C#, el lenguaje detrás de la mayoría del software de Windows y de buena parte del software empresarial. No lees sobre él: escribes código de verdad y funciona o no funciona. Treinta retos repartidos en diez niveles te llevan desde tu primera variable hasta las condiciones, los bucles, los métodos y las colecciones, y cada uno está planteado como algo que la historia necesita: un muro que reconstruir, una puerta que abrir, un mercado que devolver a la vida. El código que escribes es auténtico; lo único simplificado es el compilador, hecho a medida para el juego.
Cómo se juega
Eres Ren, un chaval corriente de las afueras de Codeoria. Cada nivel abre con la historia, luego una lección breve y después los retos. Si fallas uno pierdes salud, con una pista disponible si la quieres: en la dificultad más alta esa pista te cuesta algo, y es intencionado. Si aciertas, la ciudad sana a ojos vista: el fondo recorre seis fases de recuperación conforme avanzas. Las insignias y la experiencia marcan lo lejos que has llegado, y todo se guarda en tu propio dispositivo, así que puedes parar cuando quieras y retomarlo más tarde.
Para quién es
Para cualquiera que se haya caído antes de un tutorial de programación. La queja habitual es que son áridos y que nunca queda claro por qué importa nada de aquello: una historia arregla las dos cosas, porque el motivo para aprender un bucle es que ese bucle reconstruye el muro. Hay tres niveles de dificultad, así que sirve tanto para un crío curioso de doce años como para un adulto que siempre se lo propuso. No hace falta experiencia previa y no hay nada que instalar.
Por qué es gratis
Porque se hizo por gusto y regalarlo no nos cuesta nada: el juego entero funciona en tu navegador. Sin cuenta, sin pago, sin límite de tiempo, sin marca de agua. No es la demo de una versión de pago; no existe versión de pago. Si lo disfrutas, el resto del sitio es de lo que vivimos, y esa es la única condición.
Tu progreso se queda contigo
Las partidas guardadas viven en el almacenamiento propio de tu navegador, en el dispositivo donde jugaste, así que sobreviven a cerrar la pestaña pero no te siguen a otro ordenador. Borrar los datos del navegador las borra también. No guardamos ninguna copia: no hay cuenta a la que asociarla, y crear una solo para almacenar una partida nos pareció un mal intercambio.
